Faltan dos fechas para que termine el torneo y cada vez quedan menos choripanes en las parrilas de las canchas. La gente se pone nerviosa y hace cola para satisfacer su apetito de gol. Dos fechas pasaron, llenas de fúbol, lujos y lesiones. La cuenta regresiva está a punto de llegar a su fin, marcando el inicio de una nueva temporada. Un nuevo sueño. Pero ahora es hora de analizar lo sucedido y hay que estar bien despierto para no cometer errores ni injusticias. Que lluevan las flores. Que caigan las críticas.
TURNER FC: TRIUNFO Y EMPATE ES TRIUNFO
Dos semanas atrás, el equipo esponsoreado por el multimillonario Ted Turner ofreció un espectáculo digno de un equipo que quiere permanecer en lo alto del ranking. En la cancha "Pepsi B", escenario en el que los equipos de la última division (D 5) despliegan sus ganas de jugar al fúbol, se enfrentaron al frágil equipo de Forza United, colero de la tabla. Faltaba un minuto para que comience el partido y Forza sólo tenía 5 jugadores en campo. El partido empezaba a las 6:35pm, un horario difícil debido al espeso tránsito que se desliza pesadamente por las autopistas de la ciudad. Turner FC estaba listo para comenzar. El frío congelaba los mocos y la idea de empezar con ventaja tentaba a todos. Pero entre ambos capitanes y el árbitro decidieron esperar un par de minutos más. Tiempo suficiente para que Forza produjera a su arquero, que estacionó su camioneta sobre un ayudante de campo y llegó corriendo mientras se cambiaba los pantalones. 7 contra 6. No hay que ser vidente para darse cuenta de que uno de los dos equipos comenzaba con ventaja. La pregunta era cuál de los dos.
A los quince minutos de juego Turner ponía el 3 a 0 y despejaba toda duda. Aprovechó el jugador de más y vacunó a un débil Forza, que a pesar de las consecuencias jugó como si hubiera sido una final. Turner paró a Brendan adelante y Rui se acopló. Entre ambos marcaron 5 goles pero si hubieran tenido la mira fina, habrían festejado al menos unas ocho veces más. La Greca plasmó un "La Greca" y dejó su firma en el área rival. Rui tuvo la posibilidad de sellar una jugada colectiva soberbia, pero le pegó con la punta del botín y la mandó afuera. Muy afuera, digamos.
Expertos de la Facultad de Física de la Universidad de Georgia aún estudian el caso. El ingeniero a cargo de la investigación fue contundente: "Analizamos el video entre varios colegas. La conclusión es unánime: dada la posición del jugador, adentro del área chica, y comprobando que no tenía a nadie cerca que entorpeciera la definición simple, la parábola efectuada por el balón es físicamente imposible. Nadie puede pegarle a un balón estando tan cerca del arco y no anotar. La pelota llegó a sus pies rodando mansita y, sin explicación alguna, se elevó a 90 grados como un misil y desapareció. Este video está alterado".
En el segundo tiempo llegaría el séptimo jugador de Forza y el equipo descontó anotando dos goles y poniendo el escórr 2 a 3. Verdín fue el crítico más oportuno y exclamó con atino. "¡Vamos uno a cero!" -gritó el central desde su arco, mientras sacaba la pelota pegada a la red. Recién ahí Turner se puso las pilas y desplegó el fútbol que a todos nos gusta. Leyton improvisó un golazo, arrancando desde su área y llevándola por la derecha. Rob la pedía por la otra punta pero estaba marcado. Leyton levantó la cabeza y amagó el centro, enganchando y dejando al rival buscando las llaves del auto. Se acercó el segundo y el capitán escondió la pelota en una bola de harina, huevo y leche, y se la llevó, amasándola con la planta de su zapato. Ya dentro del área y con el arquero sacando un lápiz para que le autografiara los guantes, Leyton definió junto al palo izquierdo del golero de jardín. Una joyita que hasta La Rubia Braier definió como "el gol de la fecha".
9 a 2 terminó el partido y los jugadores se dieron la mano como caballeros. No había mucho que festejar. Sólo los puntos valían. Forza había perdido con uno menos (casi dos) y las botas bien puestas. Un hidalgo contrario. Digno de estas canchas.
Rui buscando el balón. Minutos después le llegaría a sus pies y lo clavaría en el ángulo superior derecho del ala izquierda de un Airbus de Delta Airlines que llegaba desde Miami.
La semana pasada fue otra historia. Sobre todo para Leyton, que tuvo que ver el partido desde afuera debido a una lesión que lo marginó (y lo marginará) del torneo. Desde el vestuario se comenta que se habría lesionado jugando un partido fuera de Copa. Algo que no se perdona y que a nadie le cayó bien. Errores que se pagan caro. Pero que el miércoles pasado no se notó adentro del campo. Lo cierto es que la banda de capitán se repartió entre todos los jugadores y apenas se notó la falta del mediocampista de rulos, que al menos pudo saborear unos mates cebados por la fotógrafa oficial de este periódico virtual, Mechi Castelis (aka Castelisss). En declaraciones posteriores, Leyton deslizaría una pequeña crítica: "Yo traje mediaslunas porque no iba a jugar y los mates de Castelisss estaban buenos. Los primeros se los cebó a La Fiera. Después el mate empezó a circular entre los muchachos. Pero ya estaba lavado. No sé por qué algunos tienen un trato especial en este club".
Volviendo al fútbol y a la cancha, La Greca tomó las riendas en el medio y para variar dejó otro fresco "La Greca" en el arco rival, para que nadie extrañe sus definiciones exquisitas. Un cumplidor que siempre moja. Rui "Físicamente Imposible" Pereira se sacrificó como cordero de biblia y dominó la banda izquierda. Subió y bajó sin parar, aportó peligro arriba y dejó el alma abajo. Llevó vértigo al área contraria y hasta salvó un gol en su propio arco. La mejor producción del portugués hasta la fecha. La Fiera Guntern fue una pared en la defensa y se sumó al ataque en seguidas oportunidades. Tal vez una de más, cuando al dejar su banda le ofreció el corredor limpio a un rival que anotó sin problemas. Brendan aún no demuestra el jugador que alguna vez fue y todavía no vemos los goles con los que alguna vez soñamos, aunque marcó un golazo de zurda, de media vuelta, rodeado por dos defensores. Un latigazo mortal que abrió el marcador y que gritó hasta con el hígado. Rob fue otro jugador clave a la hora de morder en el medio, cortar abajo y entregar la pelota a los delanteros. Si no fue su mejor partido, seguramente fue el segundo mejor. A estos nombres hay que sumar los de los voluntarios del equipo hermano. La Rubia Braier se paró de dos y puso mucho. Algunas las vio pasar, hay que decirlo, pero fueron las menos. En general repartió pases y patadas con fino criterio y sorprendente puntería. Todas iban a la rodilla de los contrarios. Julito "El Coleccionista de Huesos" también aportó experiencia y sangre. Sangre rival, claro. También estuvo Christian para ayudar (¿estuvo?) y para comerse un par de goles. Y Marvin, que participó en un par de jugadas y… participó en un par de jugadas.
Así jugó Turner y así pagó la estrategia. 3 a 3 fue el resultado final y un punto valioso fue el premio. Parece poco, pero a esta altura del campeonato (siempre quise decir esto en contexto) es un punto de oro. Eso que brilla y que tanto nos gusta a todos. Incluso al tío Ted, que desde su palco oficial aplaudía a los gladiadores con fajos de cien.
BOOMERANG: ¿FUE Y VOLVIÓ?
Vamos a ser sinceros. Se acabó la discreción y los favoritismos. La D4 le queda grande a Boomerang. Lo bueno es que los jugadores lo saben. Y lo saben porque lo sintieron. No es justo. Hay equipos en esa división que deberían estar jugando en la D3. Y hay jugadores en esos equipos que deberían estar jugando en Europa. Mocosos insolentes. En mi época era otra cosa. A esa edad jugábamos borrachos y con un cigarillo en la oreja. ¿Qué le pasó a la juventud? ¿Ahora vienen sanos los pibes? Por favor, ¿en qué país vivimos?

Derrota y dolor. El equipo de Boomerang no encuentra respuestas. Julio reflexiona: "Las rodillas de Mark se ven demasiado bonitas..."
Boomerang viene de peor en peor. Siete partidos jugados y sólo dos puntos cosechados. Temporada floja la del equipo que nos llevó a todos a posar la mirada en una categoría difícil. Ojo, tampoco hay que olvidar el pasado. En su primera temporada como equipo consolidado en la D5, había salido subcampeón a tan sólo un punto del primero. Merecido ascenso. Pero así como subió parece que baja. Como todo lo que sube, diría Newton, sólo porque nunca vio la definición de Rui "Físicamente Imposible" Pereira. Todavía le quieren cobrar la pelota que nunca cayó.
Volvamos a Boomerang. Repasemos las dos últmas fechas. Dos semanas atrás disputaba un duro partido contra KFC United y abría el marcador con un hermoso gol. Jugada tejida desde las manos del arquero Ray, descarga al medio, taco de Ersán y definición seca de su jugador invitado, Rubén. Pero el partido fue duro. Tanto como las rodillas del delantero del KFC, que apenas sintieron las caricias del Coleccionista de Huesos. Boomerang quizás no tuvo el aire suficiente para mantener ese fútbol que nos regala a cuentagotas. Eso, en la D4, no alcanza. Y 4 fueron los goles sufridos. 4 a 3 se leía en el tablero electrónico mientras los jugadores volvían al vestuario. Una derrota no es caída, dicen las madres. Pero nadie dice que no duelen.

La Rubia Braier saliendo del túnel. Flamante capitán de Boomerang para la próxima temporada y encargado de vestir a su equipo con un diseño importado de Buenos Aires. Exclusivo. Ningún otro equipo se animó a usarlo.
La semana pasada fue un poco más dolorosa. Yacos, el rival de turno, vapuleó a un Boomerang desorientado que no encontró en Christian el timón que suele empuñar en el mediocampo. Alejandro, otro invitado, tampoco produjo lo que hizo en la última práctica del sábado. Apenas un gol (registrado por las exclusivas cámaras de El Esférico) y un par de pases correctos. Y Mark puso ganas pero estuvo lejos del Mark que anotaba dos o tres por partido. Aunque tenemos que destacar la entrega de la defensa. La Rubia Braier, Cuatroporcuatro Rudy, el Coleccionista. Siempre dejan todo para evitar la goleada. El Rayo Ray, bajo los postes, también tuvo una performance destacada. Un arquero muy regular al que ya le echó el ojo Ted. Dicen por los pasillos que le ofreció un porcentaje de su nueva cadena de restaurantes.
Así parece despedirse el Boomerang de esta experiencia para el olvido. Matemáticamente le quedan chances para mantener la categoría. Los números cierran. El barco todavía no zarpa. Pero en caso de quedarse en puerto, nos queda un consuelo: volver a ver uno de los clásicos más picantes del hemisferio norte la temporada que viene. Mientras tanto esperemos que la física nos regale otro capricho y que el boomerang no vuelva a la D5. Aunque parezca imposible. Como el tiro de Pereira.
Un cierre de lujo. El equipo de edición de El Esférico nos regala este compilado de la fecha pasada. Emotivo, dinámico y un tanto generoso con algunos jugadores, aquí podemos apreciar la intensidad con que se juega (y no tanto) en las canchas de Silverbacks Park. ¡Notimáshique para todos!






